La Expo-Comunion con David Clavé y Gilles Molia.
Primero comunión, después excomunión. Este es el concepto que envuelve la próxima exposición que se celebrará en Basango, el uno de Diciembre de 2011. Por una parte comunión, porque es la puesta en escena de dos artista, ambos franceses, pero dedicados a distintas ramas del arte.
Fotografía y escultura se unen para hacer un llamamiento a la belleza, a lo especial, al detalle y a lo particular. A las pequeñas cosas que muchas veces no son más que lo común, lo diario visto con ojos de artista. Son escenas de vida que no vemos o no sabemos ver, pero que sin ellas no existiríamos.
Este es precisamente el papel que juega David Clavé, también llamado Davdenam, en la exposición. Según Davdenam, todo depende de los ojos con los que se mira, en ese momento, lo banal se convertirá en importante.
Parisino y fotógrafo de profesión, David, nos presenta la realidad a través de sus propios filtros de una manera dulcificada, o dicho de otro modo, utilizando todos los medios digitales a su alcance para conseguir un resultado concreto, a veces próximo a la pintura o al diseño. Invertir, suprimir, añadir luz o color. Todo está permitido para dotar a la imagen de emoción.
Desde que Davdenam, cogiera por primera vez una cámara en 2002 no ha dejado de fotografiar el mundo. Afiancado en Punta Negra (República del Congo) desde hace dos años, Clavé tiene una larga trayectoria en lo audiovisual. Cámara y productor en diversas empresas privadas, trabajó para el Instituto Nacional del Audiovisual en Francia durante quince años, para después dedicarse completamente a la fotografía.
Y por otra parte excomunión, término que se refiere al acto de expulsión de una confesión religiosa. Ahora es el escultor Gilles Molia quien desarrolla su función dentro de la exposición creando, entre otras figuras, esculturas en hierro y bronce a tamaño natural de personas crucificadas, desesperadas, perdidas como un fiel sin credo.
Gilles, descubre su pasión por la escultura en 1999, durante la restauración de una casa. A partir de ahí comienza a esculpir en piedra dura (granito, gres, mármol), madera y todo tipo de materiales, hasta que en 2007, en Burkina Faso, aprende a esculpir en bronce con el método llamado “cire perdue”.
En este caso, fotografía y escultura se unen para impresionar, para hacer de algo pequeño algo grande, para profundizar en uno de los objetivos últimos del arte: la catarsis o emoción interna que uno sienta al experimentar el ejercicio artístico, una visión que paraliza y se convierte en una experiencia que llega a forma parte de uno mismo. Comunión.